Todos tapados por la obscuridad de mi sangre.
Adiós ...
Adiós cordura adiós....

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Bernie despertó un viernes con las cuencas oculares ensangrentadas , con un dolor intenso en la base de la cabeza y amargor fijado en el paladar . Se levanto de la cama y pisando un rastro de sangre y lagrimas fue hacia el baño , todo era obscuridad, sus mecanizadas acciones le lavaron, afeitaron y condujeron fuera de su casa hacia la parada del autobús, que en un corto viaje lo llevaría a su celda . Solo entonces se dio cuenta , por personas que gritaron <¡¡no tiene ojos!!> , y otras tantas que comentaban en voz baja sobre su condición. Pero a pesar de la noticia la expresión habitual de su rostro no cambio, incluso su vida no tuvo cambios radicales ,( solo la cancelación de una cita con el oculista), el no sentía curiosidad por lo ocurrido, pues su moral le dijo : "no te preocupes...los esclavos no necesitan ver"
La tarde transcurría sin prisa, mis pasos entremezclaban los sonidos del asfalto y del crujir de las hojas secas; desde niño esperaba con ansia el otoño para recorrer los bulevares en búsqueda de aquel acogedor sonido de mi soledad.
Nostálgicos rastros de la niñez resbalaron por mis mejillas, decidí descansar un instante en una banquilla del parque, mis huesos ya no resistían la brisa; pronto me abatió un profundo sueño, pero al despertar con la garganta reseca, me halle en un paraíso, todos los árboles del parque ardían en gigantescas llamaradas danzantes que parían un espeso humo negro y gris, que como un paño gigante revestía por complete al cielo.
La vibrante luz de las llamas pintarrajeaba mi soledad, y el bramido voraz de las bocanadas de fuego que devoraban cada rama de los arboles se llevaban mis suspiros y una que otra alegre risotada.
Que podía ser mejor que el calor intenso de unos labios puros, únicos e inalcanzables; un mágico espejismo que obscurecía mi piel al intentar abrazarle, podía oírle, y hasta olerle, pero el placer táctil se me negaba en una obscura estela de polvo proveniente de mi chamuscada piel. Todo mi cuerpo se consumía, incluso mis labios se desvanecieron rápidamente en el mejor beso que me han dado . Lo último en desvanecerse fueron mis ojos , su naturaleza acuosa les permitió soportar un instante mas la hoguera, logrando capturar el último instante mágico de mi deceso. ¿podría haber algo mejor?
Recuerdo que fue un jueves por la mañana, un día común sin prisa, y sin compromisos extraordinarios. Al salir de mi cueva mis ojos tropezaron con una paralizante frecuencia, por un segundo o quizá menos mi mente parecía haberse apago , en mis ojos se dibujaron rayas , brochazos, patrones y colores , mi mente trazo un mapa lleno de colores atreves de las calles , las seguí por días sin poder detenerme , ni pensar en algo distinto; la travesía ensangrentó mis pies y mi rostro palideció por la sed. Caí por un abismo, el mapa era una trampa , un anzuelo que yo mismo me lo cosí al rostro.
Mientras me hundía en la desconocida infinidad mis ojos dejaron la realidad , desvariaron en riachuelos de colores y orillas negras....me habían atrapado....

Cierta tarde desde mi balcón, al caer el sol sobre el aterciopelado mar, disfrutábamos de una taza de té caliente, el predilecto del artista, con ese contraste especial de menta y canela que el tanto presumía en cada uno de nuestros encuentros. Como de costumbre: el enigma de sus sueños, el tema me resultaba apasionante por su místico cuerpo pavoroso, y aunque no disfrutaba del sufrimiento de mi compañero me deslumbraban sus situaciones y de cómo su valentía caía presa del pánico, así que empujado por mi mitigante curiosidad insistí sutilmente a que una vez más me confié sus temores. El permaneció dudoso durante un par de minutos, agitando sosegadamente la cuchara de metal en el verdusco liquido, la desconfianza le había hundió bajo sus hombros como una tortuga refugiada en su caparazón esperando que el peligro se pierda en la infinidad del bosque, pero luego de colocar fraternamente mi mano sobre su hombro, él se reincorporo y contesto:
- En un principio escuche levemente la voz de un niño en medio de la obscuridad de mi soledad, se paseaba de arriba a abajo y de un lado a otro vivificando de mi memoria una lejana amistad, un brazo de apoyo en la inocente infancia , Marco. Un raquítico niño de tez morena con el que jugaba a la pelota y a las carreras, pero pronto esa tierna voz se deformo en una afilada aguja que delicadamente se contorneaba alrededor de mis oídos como una aguda frecuencia ocultándose en el vacío, disipando su onda sobre mi piel, desde mis piernas, por mi torso y hasta mi cabeza, donde despejo progresivamente el manto negro de mis ojos develando una habitación vacía, de paredes grises y techo de madera, no era la primera vez que soñaba en esa habitación , me gustaba su única ventana de bordes dorados por la cual se podía ver una gran pradera verde y un ermitaño faro, al ser consciente del lugar también lo fui de mi cuerpo, me puse de pie y busque en cada esquina a Marco pero solo encontraba mas de ese vibrante sonido, empezaba a molestarme así que grite: - CALLEN ESA AGUJA, QUE ESTOY BUSCADO A MI AMIGO – inmediatamente una áspera voz me respondió : - ¿PORQUE NO TE CALLAS TU ?, QUE ESTOY BUSCANDO MI CAPULLO ESTRABIADO- sorprendido por semejante respuesta caí de bruces, y desde el suelo respondí – ¡muéstrate cobarde!-...
(En ese momento del relato confirme una vez más mi hipótesis, era el artista un intranquilo y nervioso jugador dentro del tablero de su existencia , pero aun así no cometí el irrespeto de interrumpir su narración)
... la única respuesta que recibí fue el enmudecimiento del afilado sonido, me puse de pie y fui hacia la ventana, la furia que sentí al oír esa voz se desvaneció con el resplandor del paisaje. Una pequeña mano jalo de mi pierna, era Marco, tenía una amapola en la mano, me preguntó con frescura infantil si sabía de quien era la flor , mecánicamente respondí que no, mi razonamiento intentaba descifrar el porqué me era tan urgente encontrar a ese niño si de nada me podría servir; el insistía en preguntar y pronto me fatigo, le dije: - ES MIA!!- y la arranche de sus pequeñas manitas , él temeroso dio un paso hacia atrás y dijo - No, era mía, pero no te preocupas por darte cuenta de su belleza por eso no te puedes fijar en los detalles que la hacen mía- al oírlo me sentí como un muchachillo malcriado reprendido por su padre, vi detenidamente esa flor , 4 pétalos; me tranquilicé y tome asiento en el suelo , el niño se sentó junto a mí y me susurro lentamente:
- Lastima que no lo entiendas...- le interrumpí y le insistí que si entendía, pero él se puso de pie y gritando me repitió lo mismo y echó a correr hacia una pared, traspasándola como si esta fuese un espejismo, o como si el fuese un fantasma o una de esas tonterías. Muchacho insensato , me dije. Regrese a ver la controversial flor pero había desaparecido , seguramente se la ha llevado el muchacho, me levante y al asomarme a la ventana solo había mar, un océano gigantesco. Empecé a sentir humedad en mis pies pero al verlos no había rastros de liquido alguno,
-¿DONDE ESTA MI FLOR?- retumbo por las paredes, era la misma voz de hace un rato, le conteste con temor que se la ha llevado el niño.
- Eres un inepto!...- Susurro sutilmente sobre mi hombro izquierdo - ¿Cómo pudiste haber entregado la eternidad a un codicioso disfrazado?, fallaste en perpetuar la perfección, y lo peor es que te crees merecedor de perdón. - Caí de rodillas , acusado y maltrecho, no sabía de que hablaba pero su voz revoloteaba por toda mi cabeza - .. ansió que me toque ser tu verdugo..- sentía el calor de su voz engullendo mi oreja derecha y jadeando como un desquiciado me aplastaba los hombros y los parpados- ... para latiguearte el cráneo y arrancarte las uñas de todos tus dedos...- Con la voz desgarrada y cabeza entre las rodillas le pregunte de que hablaba, pero el solo jadeaba lentamente junto en mi oreja, soplaba mi nuca y olía mi pánico - ¡¡insignificante escoria!! - grito en mi oído, provocando un deslave de sudor frio por toda mi frente y un pitillo resonante en mi cabeza- Te atreviste a entregar el “huevo primero” , el originador de vida . El huevo de la diosa flor que ha dado su gracia en el polen de esa amapola, el mismo que uso el "Artista Primero" para crear el universo. - Mis piernas estaban completamente humedecidas ,pero sin rastros de líquidos ni siquiera gotas de sudor, era una revoltosa sensación de viscosidad - Condenaste a todos por tu falta de visión , o que no sabías que esa flor podría empezar un universo paralelo donde el segundo reine y el primero se someta - Cada vez comprendía menos - Te castigare con la misma flor, la envolveré en espinas de oro, te coceré los parpados y los labios, y bañándote en pétalos te azotaré con los espinos -Me tape los oídos con mis dedos, y arrodillado serraba mis ojos para contener el llanto- sigue escondiéndote entre tus orejas yo puedo entrar allí y enraizarme en tus pensamiento en tu verdad y en tu fe, mi fuerza te someterá acorde a los periodos de la luna roja del centro de la amapola primera.... QUE ME DETENGA!!... jamás, porque nunca perdonare lo que hiciste , echaste a perder nuestro camino lo inundaste con mugiente duda... ¿QUE QUIEN SOY? Que no me reconoces , no recuerdas, mi voz a crecido y mis deseos se quedaron en el olvido , ¡MALDITO SEAS TÚ!, maldito sea el engañoso tiempo con su disfraz de niñito inocente, caíste en su trampa, pero no debó culparlo a él - Me había denigrado hasta el suelo , acostado como un feto tapaba mis oídos y cerraba los ojos - Si supieras ver no hubiese pasado, tendría la flor en mis manos y lagrimas de sangre en tu mejilla... lárgate de mi cuarto y no vuelvas si no es con la flor o con un cuchillo que me permita matarte, QUE TE LARGUES....- Sus palabras retumbaron en mi cerebro como un fatídico eco fluyendo por mi garganta y desgarrando mi piel, cuando me ordeno que me vaya serré con más fuerza mis parpados, con toda la fuerza que pude, jamás había hecho tanta fuerza , y es que jamás había tenido tantas ganas de desaparecer, serré tan fuerte los parpado que sentí que mis ojos se hundían , se aplastaban y sangraban , al detenerse el áspero eco abrir los ojos con desesperación, me vi frente a un espejo roto, era mi baño, el cristal fragmentado en triángulos distorsionaba mi reflejo. Mi mano derecha sujetando a mi izquierda, que a su vez mantenía firme una navaja de afeitar a milímetros de mi garganta, respirada aceleradamente y con lagrimas recorriendo mis pómulos, intente tranquilizarme respire lentamente y pausado, deje caer la navaja al suelo y camine fuera del baño hacia mi estudio , vi a mi preciosa y me dispuse a trabajar en su torso , en lo suave de su madera y en lo dulce de su aroma, pero al querer coger mis herramientas solo encontré flores de amapola blanca, cientos de ellas por todas partes , en mi oreja izquierda un grito: - LARGATE DE MI JARDIN - desesperadamente corrí hacia mi baño empuñe mi navaja para poder defender a mi preciosa, al entrar en el baño no había voz alguna pero cuando salí de vuelta al estudio resonaba la misma orden, abanique mi navaja mientras que con la otra mano recogía las flores y las lanzaba gritando - ¡¡TOMA TUS FLORES Y LARGATE DE MI ESTUDIO!!- Recorrí cada parte de mi estudio , sacando las flores y buscando su cuello; tropecé y caí entre las flores que había votado , no me pude levantar por la fatiga pero desde el suelo acerté varios cortes - Déjame , déjame , no me lastimas , no te daré ni una flor...- la voz cambio de una áspera penumbra a una inocente voz de niño, y aunque la ira me cegase por completo, en medio de la penumbra sentía su piel cortarse , y entre gimoteos dijo - mis piernas, mis piernas, las desgarraste , sangran. Lo pagaras, cortare tu lengua y serás tú el que sangré...- su vos se volvió mas débil , asumí mi victoria y me acosté entre la sangre y las flores ,a dormir, pues solo así despertaría de ese mal sueño y podría retomar el trabajo en mi preciosa. Al despertar vi mis piernas cortadas y ensangrentadas, pero sabía que era solo el pequeño precio de una victoria
Al terminar bebió un largo trago de su té y dijo:
- Nadie prepara un té así … te lo aseguro...Es exquisito
Mi mirada impactada y temerosa , hipócritamente le contesto que sí .
A los tiempos una nueva entrada:
